Impresiones del Tiempo Desvestido

Escrito por el 14-7-2011 en Confesiones Grotescas

Las impresiones anímicas del tiempo desvestido

 

Hoy me he despertado, y te he visto llorando desconsolada en una esquina de mi habitación.

Me has mirado y como una niña has echado la cabeza abajo.

Me he levantado preocupado.

Te he tendido la mano , pero me has rehusado con el telón lúgubre que es el sufrimiento;

He intentado tocar , tu preferida canción y te he recitado el mas bello poema,

no me has hecho caso , entonces he caído preso del nerviosismo;

Me he sentado, a tu lado observándote de cerca,

el color transparente de tus lagrimas por tus mejillas sonrosadas hasta tu cuello de cisne.

He escuchado con pesadumbre ,el ruido característico de tu llanto , reflejo de tus aflicciones.

-¿Que te aflige cariño mío? ,te he susurrado al oído.

limpiando de lagrimas tu delicado rostro.

Y otra vez victima de tu desgracia no me has contestado.

He intentado recordar, tejer los hilos de la memoria,

cerrados los ojos , por unos instantes, sin saber que me depararía la incertidumbre de mi recuerdo.

-¡Ay dios mío ,solo la remembranza de  su sonrisa anoche en mi lecho! Dictamine para mis adentros. .

Regocijándose el dolor en mi pecho he vuelto a abrir los ojos.

Continuaba , esa desgarradora escena,

ella desconsolada ,yo impotente;

Intentando controlar esa prístina fuente de traducida dolencia que son las lagrimas.

La cojo la mano , accede,

vuelvo a sentir el sereno blandir de sus manos de seda;

Ahora palpo su  pesar porque su energía encuentra prolongación por mi cuerpo,

un ligero cosquilleo…

Sus pulsiones eran débiles pero firmes.

-¡Que la estaría pasando!, me preguntaba cada vez con mas ahínco.

Su ropa mojada ahondaba  en mi pecho,

aun así en plena tragedia de su anímica ,su belleza guardaba una endereza encomiable;

Intento volver a recordar ,sus anteriores llantos,

siempre habían sido por caprichos no resueltos

o por divergencias en nuestra amatoria,

pero siempre había conseguido apagar ese conspirador candor en sus ojos,

con miradas cómplices e intensos regodeos.

Pero esta vez No , mis ungüentos de ambrosia ya no hacían efecto;

en mi rostro ya  compungido ,por  tu aséptica mirada

escucho traqueteos,

un sonido indescriptible del mar antes no escuchado,

niños con sus columpios , gritos,

silencio ,mutismo;

-¡Otra vez es la cochambrosa realidad ,su pena ahogada en lamentos ! me dije.

Me levanto de su lado,

la suelto la mano,

como nunca lo había hecho ,con esa  dualidad indecible que nos separa a hombres y a mujeres inexorablemente.

Ella Daphne,

alzo su pequeña cabeza,

haciendo ademán de tocar mi sombra,

la acariciaba,

esa sombra, el otro yo invisible ,pasto del simbolismo de la literatura.

Car je est un autre! Me acorde de Rimbaud

Perplejo , con esa tesitura dejada atrás;

Marcho a la terraza,

la fría brisa del amanecer ,

enciendo un cigarro,

el humo blancuzco deforma el paisaje

silencio;

Me pongo a pensar,

a recordar por segunda vez ,lo acontecido velado de amnesia y secretismo.

Ayer salimos a cenar , con unos amigos

luego fuimos al bar ,bailamos un poco,

nos fuimos pronto,

ella estaba cansada,

de camino a casa hablamos , dados la mano

proyectábamos toda una vida juntos,

hicimos el amor.

-¡Pero no me acuerdo de lo mas importante!

-¡Joder , purga el contenido Bernard!

Al volver a la habitación,

la traje un vaso de  agua,

se escuchaba música,

Massenet meditation for thais.

-¡Su preferida!,exclame.

Ella aun afligida , acariciaba mi contorno alegórico

Sonriendo.

-¡Aun así la crisálida de su locura es cautivadora ,pensé.

Mi asombro crecía desbocado por momentos,

me coloco enfrente de ella ,la doy el vaso,

se lo bebe ,lo pone el suelo;

-¡Mi amada había enloquecido!, pensaba.

Me arrodillo , ausculto su pensamiento

a través de  sus ojos.

-Que te ocurre? , cariño estas bien!

La vuelvo a preguntar.

Suelta  la ensombrecida figura

y me susurra solemnemente

-¡Estoy muerta!

-¡Estas muerto,!

-¿Porque cariño,?

-¿Que ha sucedido? Grite.

El silencio otra vez testigo de nuestra cruenta desavenencia,

se levanta.

La miro,

coge el espejo, donde ella tantas veces

se atusaba para nuestros encuentros

rompe a llorar.

Gritos, llantos, angustia…

Me lo tira ,

en la cabeza.

Me desplomo,

Daphne vuelve a su sitio

Me mira tiernamente

pitido en los oídos.

Al rato me despierto,

¡la convalecencia de la sorpresa es la cotidianeidad;

Ella aun  en el mismo sitio acariciando , una ensoñación.

Un charco de sangre rondaba  mi silueta

-¡Ven acércate , quiero volver a sentirte en mis brazos! gritaba aquejada .mirando al techo.

-¡Porque ,porque!

Se preguntaba,

después cabeza abajo, rompía a llorar.

-Hablaba sola,!profese para mis adentros

Me sentía mareado , pero aun así conseguí levantarme

La locura embriagaba con una fragancia fratricida

Esa habitación desoladora , de desterrada sensatez.

-¡Volveré cuando estés mejor!, grite a los cuatro vientos.

Acto y seguido, cerré  la puerta,

fui al baño y me limpie la sangre.

Los llantos  se aventuraban cada vez mas lejanos

me daba pena dejarla así deshojada por sus tormentos,

en nuestra casa repleta de sus cuadros , de mis libros ajados.

vestigios de  lo que algún día fue su lucida y sensual cordura .

portazo.

fundido en negro,

Bernard cierra  los ojos

Unos instantes

mientras el ascensor

metáfora de su vida

descendía lentamente…

Varuna


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