Escritura y Carácter

Escrito por el 07-9-2012 en Literatura de Combate

Historia de la Escritura. 6

I’ve been a victim of a selfish kind of love
MJ

No es ningún secreto para los grafólogos el íntimo maridaje entre escritura y personalidad. Los kinésicos dirían: “Así eres como te mueves”. Parece comprensible que la complejísima estructura del carácter en sus múltiples implicaciones prácticas y de movimiento pueda inferirse de los matices del trazo. De ahí que la escritura y su examen constituyan una tecnología del yo, una forma de conocimiento de sí. ¿Escribirán de igual manera, en su presión, un hombre eufórico, una viuda moribunda y nostálgica, y un entusiasta del paroxismo? La respuesta es evidente.

Si en presión, inclinación, diseño gráfico, tamaño, velocidad y cohesión podemos cifrar los caracteres de la personalidad, entonces la escritura no es otra cosa que una manifestación cinética de la personalidad, una forma como hay otras de lenguaje corporal. ¿Cuántas veces, casi sin pensarlo, deducimos estanterías de criterio por razón de la postura con que se conduce un sujeto cualquiera?

Si hemos de reconocer tal vinculación, el potente poder de reflejar el carácter impreso en la letra, podamos aventurar que sean capaces de realizarse minuciosos estudios históricos de las idiosincrasias pasadas en atención a las formas imperantes. El estilo de la letra para muchos obedece a un esquema conductual premiado socialmente. Pudiera especularse en torno a los firmes y angulosos trazos potenciados en la república franquista, en contraposición a los redondos y gráciles contornos de la letra que podemos encontrar en una escuela de mujercitas.

Piénsese en el efecto que sobre un tímido colegial imberbe produciría reglar sus formas conductuales de un austero principio de protocolo militar. ¿Sería igual su carácter al cabo de dos meses de campamento castrense, si en el curso de este tiempo hubiese estado forzado a pronunciarse a voz en grito y a caminar con paso de ganso?

Y por otro lado, seamos capaces de asumir que, para sorpresa de muchos, la forma es enormemente sustantiva; es decir, que en lo que se refiere al carácter, la forma es el fondo.

Niño Burbuja

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