Escritura Y Lingüística

Escrito por el 19-9-2012 en Literatura de Combate

Historia de la Escritura 8.

No enseñó sentimientos a mis amantes;

les enseño a ponerles nombre

Ross Yeffries

¿Qué diremos de  la ciencia del lenguaje en la perspectiva que nos ocupa?

Podemos imaginarnos muy vagamente sólo la dimensión del impacto que la asunción de escritura pudo tener en las posibilidades de lenguaje. No es en vano que el primer punto de cualquier estudio de lengua sea el de leer y escribir. La palabra es pensamiento, el pensamiento cognición, la cognición aprendizaje, el aprendizaje adaptación, y la adaptación inteligencia.

Pregunto yo, ¿es posible inteligencia sin escritura? Para muchos sí, sin duda, pero probablemente sea cierto tan sólo en una acepción tan pretérita de inteligencia, tan primordial, tan animal, tan alejada de los contemporáneos formatos de elocuencia discursiva, que muy probablemente sea ya incomprensible para nosotros.

Al margen de si es o no posible, diré que hoy día probablemente la inteligencia sea estrictamente escritural, así como el lenguaje. Muchos reconocemos abiertamente que no aprendemos a cavilar correctamente hasta no haber depurado la argumentación escrita; es más, todo cuanto se sostiene en una mínima fundamentación tiene casi siempre un correlativo escrito, real o imaginario. Sólo hay que imaginar a la secretaria del juzgado mecanografiando furibundamente, levantando apremiada el acta de lo que con inteligencia se ventile.

La transmisión de la inteligencia puede ser hablada, pero, ¿quién figura una transmisión de sabiduría que no remita invariablemente a bibliografía? La doxa, la dogmática, la humanística, la erudición, la ley y la doctrina del pensamiento son todos canales y fuentes de las letras. El lenguaje es tan profundamente escritural, que la inteligencia se aprende bolígrafo en mano.

Niño Burbuja

One Comment

  1. Tu lenguaje y tu escritura me tienen loca; y no es de extrañar que a partir de ellos desarrollaras esa enorme inteligencia tuya, que no hace más que volverme más loca aún. Que supieras tanto de todo me ponía el corazón a mil.
    Todavía hoy compruebo día a día, en cualquier situación, el valor de tus palabras siempre…

    Escribe pronto, niño Burbuja. Necesito leerte, necesito saberte.

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