Las Formas Fonéticas

Escrito por el 26-8-2012 en Literatura de Combate

Historia de la Escritura 6.

Zaratustra hablaba música

Federico Nietzsche


Muchos me acusan de hacer mis dibujos malamente, sin embargo yo simplemente los creo subjetivos, abiertos al espacio vacante de las ideas, y al irracional, y al inefable…

El cambio de la distancia cognoscitiva sedimentó en una ingeniosa fórmula de satisfacer la avidez intelectual de conferir negritud al discurso. Se desechan las formas simbólicas ideativas en pro de fórmulas gráficas estrictamente abstractas del contenido, relativas a sonidos concretos, dándose así cabida a la yuxtaposición de fonemas susceptibles de unirse con estupidez, sin sentido aparente. La puerta queda abierta a la realidad inefable, al espectro del espacio ideativo vacante, y al irracional.

Las formas fonéticas habilitan una genuina revolución de la comunicación, con posibilidad de descubrir la dimensión gutural, la onomatopeya, el alarido, la expresión incongruente…; es decir, se hace el discurso permeable a la expresividad emocional en toda su potencia imaginativa. La intrincada experiencia del alma del hombre ya no tiene que ir inextricablemente trabada a esta o aquella ideas puras; todo puede ser ahora verbalizado, ya no sólo dramatizado, sino entonado, o sea, proferido, por muy ridícula que resulte la combinación.

¿Es que acaso no son en puridad así los entresijos del alma? ¿Realmente cuándo es relativa una experiencia interna a los esculturales contornos de una representación figurativa pura?

El hombre de las formas gráficas fonéticas había puesto un pie en el último y más sofisticado deleite de la presunción mental, la irracionalidad.

Frente a la visualidad del ideograma, que imponía una comunicación basada en la acumulación precipitada de ideas en una suerte de dinamismo energético, bajo un principio de estilo narrativo, las formas fonéticas son de un carácter estrictamente auditivo, confiriendo a su proyección comunicativa una linealidad y cadencia más intensa y estable en un bucle reflexivo mucho más idóneo para profundizar la psique del escritor.

Niño Burbuja

One Comment

  1. Asombra la experiencia del endemoniado que se escucha recitando el pensamiento ajeno, recomiendo a los lectores que lo pongan en práctica.

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