Los Cinco Latinos

Escrito por el 04-7-2012 en Periodismo de Provocación, Yo Canto a la Vida

7 Gente Encantadora

Estamos a principios de verano. Los amaneceres tienen un sabor especial y una luz que invita a su contemplación. Antes que los rayos del sol puedan calentar demasiado  prefiero aprovechar las primeras horas de la mañana  para caminar o para sentarme a disfrutar de la belleza del parque. Yo llevaba ya  unos minutos paseando por los caminos de siempre y disfrutando con el colorido de las hojas de los árboles y el olor de las plantas recién regadas. Al llegar a uno de mis  rincones favoritos, tomé asiento y me dispuse a leer la prensa  tranquilamente.

Echando un vistazo al periódico, me quedé un poco sorprendido contemplando el recuadro impreso que envolvía una escueta noticia…”Ha fallecido en Buenos Aires Estela Raval, la cantante de LOS CINCO LATINOS”.

Sentí de inmediato una desagradable sensación de vacío, de tristeza, de agravio, de desamor y de desprecio. Pasaron por mi mente la cantidad de veces que actuaron en tantas ciudades españolas, en tantos programas de televisión, en tantas plazas y tantos discos vendidos. ¡Qué fácil era enamorarse y bailar pegados, acompañados de las canciones de LOS CINCO LATINOS! En actuaciones directas personales, en grupos que les imitaban o en los discos clásicos de vinilo.

Sin pretenderlo, comparé sus grandes éxitos, las luces, los colores, los brillos y la parafernalia que arrastraron durante décadas, con la escueta y simple noticia de un periódico de información general pública.

Ahora pienso que todos aquellos que ya han cumplido los cincuenta años sí sabrán  de la importancia de este conjunto musical que arrasó en los sesenta y setenta. Sí sabrán de  momentos llenos de ilusión, románticos, inolvidables. Esas noches de verano, a la luz de la luna, paseando por la playa después de acabar alguno de sus conciertos Esas historias de amor de verano. Y esos bailes  llenos de picardía y estrategias infinitas para poder robar un beso.

Estoy seguro que los que no han llegado a los cincuenta años, ni saben quienes fueron, ni quieren saber nada de esa época. Para ellos, todo lo anterior está superado, huele a rancio, son cosas de mayores…

Estas reflexiones me dieron mucha pena. Me costaba cerrar el periódico y no quería pasar página, preferí tenerlo abierto un tiempo. Era como un homenaje, como una señal de respeto, de consideración. Como el minuto de silencio que se guarda en los estadios de fútbol.

Se me quitaron las ganas de seguir leyendo el periódico y preferí mirar a mi alrededor. Comencé a ver rostros más o menos conocidos y los cuadros de siempre. Como diría Serrat, “cada loco con su tema”. Pero se me antoja que, por el semblante que mostraban,  todos estarían de acuerdo en proclamar  lo maravilloso del día que había amanecido.

Pasados algunos minutos, me levanté del banco lentamente dispuesto a volver a casa. En ese momento, alguien me toca la espalda y veo que es Pepín, que me saluda.

– ¡Hola, Pepín! Me alegra mucho poder saludarte. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos

– Sí que es verdad. Hacía mucho tiempo. Y…

– Carlos, me llamo Carlos. Y nos tratamos de tú, ¿recuerdas?

– Pues eso…Carlos. Y ¿qué tal estás?

– Pues muy bien, Pepín. Y ¿tú? Te veo fenómeno. Cuéntame. Anda, siéntate.

– Más de una vez me he preguntado si te habría ocurrido algo. Me alegro que todo te vaya bien. Porque tu aspecto me dice que sigues haciendo tus carreras…

– Bueno, intento cuidarme. Pero ya había terminado y estaba leyendo el periódico.

– No leas tanto periódico. Te acabarás poniendo de mal humor. Créeme. Ahora mismo, me atrevería a decir que, aunque lo disimules, estás un poco disgustado. ¿O no?

– Es cierto, pero no por la crisis política, no. Es porque…fíjate en esta noticia…”Estela Raval, la voz de LOS CINCO LATINOS, ha fallecido en Buenos Aires”.

– Y ¿qué es lo que te ha enfadado?  Porque me parece que vamos a estar de acuerdo.

– Pues, hombre. Tú sabes quienes fueron LOS CINCO LATINOS, ¿verdad?

– Sí, claro. Sin duda. Yo tenía casi todos sus discos. Me sabía todas sus canciones y los grupos de jóvenes llenábamos los distintos recintos en que actuaban. Pero es verdad que todo aquello que no es rabiosamente actual, de los jóvenes, pasa a la papelera.

– Pues me alegro que tengas esos recuerdos. Aunque siempre se ha dicho que uno se hace mayor cuando tiene más recuerdos que proyectos. Somos mayores, Pepín.

– Y encantado de la vida, Carlos. Y que sigamos viéndonos, ¿no te parece?

Nos despedimos y de regreso a casa, yo seguía reflexionando sobre los medios de comunicación, los jóvenes y los mayores, las distintas generaciones, la importancia del poder mediático…, esto se publica, esto no se publica, esto va en portada, esto no…

Llegué a casa y recordé a solas una anécdota simpática que refleja momentos pasados.

Corría el verano del 64  en Seo de Urgel, una preciosa ciudad fronteriza del norte leridano. Yo me encontraba  haciendo las prácticas como Alférez de las desaparecidas Milicias Universitarias. Algunos alféreces vivíamos en el hotel más céntrico de la ciudad, el Hotel Mundial. Teníamos más libertad que en la residencia de oficiales.

Me tocó estar de servicio de Vigilancia el día que, dentro de la programación de las fiestas locales, LOS CINCO LATINOS actuaban en la carpa preparada en las afueras de la ciudad.  Ellos también estaban alojados en el mismo hotel.

Coincidimos en el comedor y se extrañaron  del uniforme de gala que yo llevaba, con sable y guantes. Nos hicimos unas fotos y me animaron a que asistiera por la tarde al concierto. Yo les prometí que esa asistencia estaba dentro de mis obligaciones y que lo haría encantado. Efectivamente, me presenté en la carpa y entré con mucho sigilo para no molestar. Yo iba con un compañero de milicias, pero este, vestido de calle.

Caminamos hacia el escenario por uno de los entarimados laterales del patio de butacas hasta colocarnos en lugar preferente pero discreto. Nosotros estábamos de pie mientras todo el público, sentado, miraba al escenario sin pestañear. Todo discurría con la mayor naturalidad y después de cantar “La balada de la trompeta”, anunciaron la siguiente canción, “La Macarena”. Los aplausos del público premiaron y a la vez animaron a los cantantes. A pocos instantes de iniciada la canción, el grupo se aproxima al lateral del escenario y mirándome descaradamente cantaron…”estoy mirando a un moreno que tiene sus ojos clavaos en los míos”. Yo no sabía cómo desaparecer, ni a donde mirar.

Encima, esa estrofa se repetía. ¡Qué largo me pareció! Mi compañero también lo pasó mal, pero él, al fin y al cabo, no vestía  uniforme. Cuando terminó la canción, los cinco del grupo se aproximaron a nosotros lo que el escenario les permitía y con un gesto de complicidad lleno de gracia y candor, dieron a entender que me pedían perdón. Así lo entendió el público que con un encendido aplauso premió el detalle. No se puede tener más clase ni más estilo. Se me quedó grabado. Acabado el concierto, una hora después nos encontramos en el hotel y lo comentamos entre risas y enhorabuenas.

Cuando llegué a mi casa quise oír un cd de LOS CINCO LATINOS. El primer tema que  sonó fue…”Siempre, quiéreme siempre, tanto, como yo a ti…”

Y seguí reflexionando. De verdad estoy seguro que el sonido era perfecto. Exactamente igual que hace muchos años, incluso mejor. Pasaban por mi imaginación los olores, los colores, los sabores y las inquietudes de aquellos años. Todo podía parecer igual, todo podía parecer repetible, incluso parecía posible volver a vivir esos momentos, “volver a empezar”, como diría Cole Porter. Pero siempre faltaba algo, es cierto, siempre faltaba… una chica a quien sacar a bailar y susurrar al oído la letra romántica de esas canciones….

Carlos Velasco.                                                                2-Julio-2012

8 Comments

  1. Bonito homenaje a esa voz preciosa de Estela Raval.

  2. Qué entrañable historia. Eso que sientes es lo mismo que siento yo. Me veo reflejada.

  3. Buena combinación, música, juventud, recuerdos, nostalgia.

    • Como estas cosas siempre hay que proarblas y ya que formo parte del consejo de alumnos de mi instituto,la prf3xima circular llevare1 como novedad un cf3digo QR para ver mas informacif3n . SOLO como prueba de concepto =)Muy bueno Juanan!

  4. Muy bonita tu historia, se nota que la has escrito con el corazón.

  5. Qué bien descrito el ambiente. Lo he vivido. “Cuando el sol enamorado, la luna ve…” Me encantaba

    • Como no entiendo mucho de mestpaloit ni de backtrak te formulo la siguiente pregunta:Se podria poner en una pagina (cualquiera) un iframe con la con src= 192.168.1.23 asi hacemos que el visitante no sospite demasiado. Se capturarian los datos al ser un iframe?Si no se me entiende decidmelo, he intentado explicarlo lo mejor posible

  6. Como estas cosas siempre hay que prolbraas y ya que formo parte del consejo de alumnos de mi instituto,la prf3xima circular llevare1 como novedad un cf3digo QR para ver “mas informacif3n”. SOLO como prueba de concepto =)Muy bueno Juanan!Cuidado con las PoC, que cuando haces PoC, ya no hay STOP XD, no acabes la noche con un pijama a rayas.

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