El Reinado en la Sombra

Escrito por el 30-4-2013 en Poesía Subversiva

 

Álvaro, Juanillo, Cristof, Adri

Perseguir un ideal siempre resulta en un cambio interior; y pocas maravillas incendian con tanto reclamo la voluntad de cohesión como el sonido de la Justicia en los floretes desenvainados y la detonación de los mosquetes; la galería de palacio retruena en las pisadas y en el jadeo, quizá por el nervio del enfrentamiento, o quizá por comprender que algunas veces, algunos actos, y algunos hombres, se convierten en símbolos, y su sentido, su finalidad, en un ideal.

Pocos metros más allá, al final de una decadente y lujosa galería, tras de una sola puerta, un poderoso Cardenal madura sus planes de gloria, ignorante aún de que algunos caballeros, precian su honor sin miedo a la muerte, y cobran su honor al precio de la muerte.

 

d´Artagnan: ¡¡Rápido compañeros, los resultados concuerdan!! ¡¡El color rojo de esa puerta ratifica que el tirano pagará hoy por su traición y su cobarde felonía!!

Athos: ¡¡Es la cámara personal del Cardenal en persona!! Su repugnante avaricia se huele desde aquí

Porthos: Hace tiempo que no irrumpo en una recámara palaciega, ¡la última vez fue en compañía de la encantadora Madmoiselle Jamin!

Aramis: Piensa en tus pecados amigo mío, Dios pone a prueba nuestra debilidad a través de la casualidad.

d´Artagnan: Soy aún un esclavo del amor, es pronto para morir, ¡¡pero estoy listo!!

Athos: ¡Hay sitio en el infierno para un puñado más de almas!

Porthos: Espero sobrevivir para recordarte que me debes dinero, maldito granuja, ¡¡aún no puedes morir!!

Aramis: La muerte pudiera no interesarse en tus finanzas… ¡Ya estamos aquí! ¡¡Todos para uno!!

Todos: ¡¡Uno para todos!!

 

Música

 

Richelieu: La corona de España está doblada a mi talento político; la sublevación de Cataluña redunda en mi soberanía. El Imperio no tiene poder sobre mí, sólo yo tengo ingenio de servir mi poder, al tiempo que la Iglesia.

Consejero: Señor, la agravación de los impuestos provoca revueltas entre el pueblo, y varios Intendentes han sido acusados de brutalidad.

Richelieu: ¡Habladurías! Cuando Habsburgo decline… ¡Un momento! ¿¡Qué es ese ruido?! ¡¡A mí los guardias!!

 

d´Artagnan: ¡¡Has olvidado el amor que le debes a Francia!! ¡¡Responde, malvado!!

Richelieu: ¿¡Me lo dices a mí?!  ¡¡Sólo hay amor en mi pecho para mi pueblo!!

Athos: ¿¡Por eso lo estrangulas hasta la muerte!?

Richelieu: ¡¡A menudo el amor y la muerte describen el mismo camino!!

Porthos: ¡¡Compruébalo en tu cuerpo, tirano!!

Richelieu:  ¡¡ahhhhhh!¡¡Valiente imbécil!! ¡Guardias, estos hombres son traidores a la Corona y a mí!

Aramis: Dios te perdone, ¡nosotros no lo haremos!

Richelieu: ¿¡A quien debe Francia arrodillar a los protestantes?!

d´Artagnan: Te has apartado de Dios, Cardenal, ahora entenderás su precio

Richelieu: ¡¡Vencer con gloria de Dios el acoso simultáneo de España y Alemania!!!

Athos: ¡¡Este es el precio de ofender a Francia, Cardenal!! ¡La bondad de mi florete! Ahhhhhhhh

Richelieu: ¡Nunca! ¡Francia es mía, me pertenece!

Porthos: ¡¡Es el momento de la venganza!!

Aramis: Tu insensibilidad al sufrimiento ha provocado una revolución, Richelieu, el pueblo clama por libertad a tus espaldas.

Richelieu: ¡Noooooo! ¡¡Yo soy la Revolución!!


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