Incertidumbres

Escrito por el 23-1-2013 en Poesía Subversiva

 

Una pareja toma un refresco y da de comer a las palomas en un parque

 

 

Las empedradas

costas de tu boca

en la lejanía

 

El perfume radiante

del ópalo de tus ojos

 

 

Las incertidumbres…

 

 

 

 

-Me ha encantado el sitio del café,

estaba al lado de mi casa

y no lo conocía

-exclamó Julia-

 

-Sí ,es una vieja historia

lo conozco desde

que era pequeño

allí me llevaban mis padres

cuando en invierno

dábamos paseos

después del teatro;

es un sitio esplendido

me trae muchos recuerdos.

 

La espalda de julia se reclinó

besando la boca de Manuel

 

-Eres tan lindo ,le susurró

al oído.

 

-He tenido mucha fortuna

en conocerte Julia mía.

 

Tras varios instantes

sus bocas se desanudaron.

 

Julia lucía una amplia sonrisa

mientras se encendía un cigarro

 

-Te acuerdas en la aurora de aquel bosque

cuando nos perdimos

 

Se abrazaron con  la cadencia sutil

como si quisieran aspirar

sus almas,

traducir el alma sus lenguajes

 

Manuel se arrodilló, con el semblante

inocente abrió aquella cajita

testigo de los lazos de lo eterno

 

-Julia, quieres casarte conmigo?

 

Manuel cariño, claro que sí

dame un beso.

 

-Ahora el beso encendía su aroma

de vida, ellos cerraban sus ojos

se movían lentamente

embelesados

sus rostros de un lado a otro

como un adagio de un

concierto de violín.

 

-Extasiados se levantaron

se tocaban como niños

fruto de lo que sería

una posesión

para el resto de sus vidas.

 

-Julia comenzó a llorar

 de alegría y certidumbre

en la espalda de Manuel

 

Cuando Manuel se dio cuenta

la miro a los ojos tiernamente

la seco de lagrimas

sus sonrojadas mejillas

 

Julia comenzó a hablar

dulcemente, lentamente,

con una mirada de nerviosismo

 

-Aspiramos y vivimos de simbolismos

Pero, ¿quién me puede decir

que aquellos pilares no

se desestabilizarán y caerán?;

¿a qué nos podemos aferrar

para seguir amándonos

el resto de nuestras vidas?

Dime que ese esfuerzo no

será en vano, Manuel,

hazme ciega

 para ver tu mundo.

 

 

-Ahora mi espejo será

tuyo

podrás verme todos los días,

nítido y claro me verás;

conquistaré tus sabanas

y el reino de tus sentidos;

quiero ver tu sonrisa

lo que me reste de vida.

 

 

 

 

 

Comenzó a llover, se refugiaron en un toldo cercano

 

 

Varuna

 

 

 

One Comment

  1. Sencillo y a la vez profundamente lacerante. Como la vida misma !
    Me ha conmovido sobremanera la humanidad de tu poema…

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