Pura Dinamita

Escrito por el 20-2-2015 en Prosa Perdida

 

Melodías de la C/ 42 Capítulo 5.

 

(Apertura de Telón)

 

La escena describe a Sil y a Sabrina paseando mientras charlan concienzudamente sobre el plan maestro. Al tiempo, un puñado de chicas ensaya unos pasos de claqué sujetas a la baranda, aleccionadas por Madame Moo.

 

En escena Sil, Sabrina, Madame Moo, Moira, Tricia, Leely, y Dana

 

Madame: (Hablando con autoridad y monotonía, mirándolas como quien revisa a una tropa militar) Muy bien niñas… ¡Punta, punta, punta, punta!

 

Sil: ¡Perfecto, entonces!; de modo que todo claro, ¿no?

 

Sabrina: Sí, sí, todo claro…, pero…, ¿¡tengo que entrar en su despacho!?

 

Sil: ¡Oh no!, ¡Me lo temía! ¡Habrá que volver a empezar! (Se lleva las manos a la cabeza)

 

La escena transcurre mudamente de su lado del escenario: Sabrina muy risueñamente se expresa gesticulando mucho alrededor de Sil, mientras este apoya la cara en sus manos)

 

(MM se distrae girando el cuello hacia Sil y Sabrina)

 

MM: ¡Punta, punta, punta, punta, punta…! ¡No, Dess, no! ¡punta, punta!, muy bien Tricia, ¡punta, punta!, (presta atención a Dana, que parece distraída) Dana vuelve, resucita, despierta, atenta, Dana, alerta, Dana, Dana, Dana…! ¡Regresa a la vida! (le atiza un golpe de vara en las nalgas a Dana)

 

Dana: ¡Recolcho, carajo ay mi virgen de la oxidación!

 

Leely: ¡Ay, Señor!, ¡ya van 24 castigos físicos y 14 amenazas en lo que va de día!

 

MM: ¡Suma uno más a tu cómputo, neurótica insufrible!

 

Leely: ¡Ayyyyyy!

 

Tricia: Mmmmmmm, MM, (muy erotizada), qué manera de imponer la disciplina…

 

MM: ¿¡Qué habéis dicho!?

 

(La escena vuelve hacia Sil y Sabrina)

                              

Sil: (Algo apremiado) ¡Presta atención, corazón! ¡No te has enterado de nada!

 

Sabrina: ¡Yo lo intento!, pero es tan difícil… (Sil se lleva los dedos al ceño fruncido) ¡No te enfades conmigo, Sil!,  (Sil la mira esperanzado) jajajajaja, ¡qué guapo estás!

 

Sil: Nada puede con tu alegría, ¿verdad? (Sil sonríe complacido)

 

Sabrina: ¡Es que soy muy feliz! Jajajajaja

 

Sil: Repasémoslo entonces: Veamos… Hay algunas cosas que sé, otras que conjeturo, y otras que aún desconozco; por eso te necesito, Sabrina, necesito que investigues conmigo…

 

Sabrina: Investigo… (Se lleva el dedo índice a los labios y levanta la vista)

 

Sil: ¡Exacto! Juntos solucionaremos todo este revuelo…

 

Sabrina: (Fingiendo enterarse de algo) ¡Qué problemón!

 

Sil: ¡Sí! El problema está claro: ¡se ha interrumpido un hechizo de magia fundacional! Magia divina, Sabrina, extremadamente poderosa… Sólo eso explica el bucle-sumidero…

 

Sabrina: ¿El bucle?

 

Sil: ¡Es horrible! Todas esas almas…, esas identidades vagando erráticamente por a través del éter, posándose arbitrariamente como nenúfares sobre sus advocaciones materiales… ¡Hasta tanto no encontremos el vórtice de la paradoja, tus compañeras están condenadas a experimentar la mayor volatilidad de carácter que jamás se haya visto a lo largo y ancho de los siete cielos!

 

(Sabrina mira desconcertada)

 

La única solución, la única respuesta posible, ¡el motivo de que yo esté aquí!, es que todas vuelvan de nuevo a sus zapatos originales; debemos averiguar quién corresponde a qué vida… Cada alma a su cuerpo, así ha sido por siempre jamás, Sabrina; mi deber es que se cumplan las leyes universales; ¡hay que restaurar el orden del cielo!, ¿lo entiendes, amor?

 

Sabrina: (Dando la espalda y haciendo gestos de victoria ocultamente) ¡Su amor!

 

Sil: El cielo llamando a Sabrina, ¿lo entiendes, Sabrina?

 

Sabrina: (Mientras declina con la cabeza) Jajajajajaja ¡Está clarísimo!

 

Sil: ¡Eres maravillosa…! Todo esto debiera ser pan comido, yo me dedico a esto…, no quiero presumir pero yo…

 

Sabrina: ¡Anda ya! (le da una palmada en la espalda muy felizmente)

 

Sil: (Resintiéndose del golpe) No andas mal de fuerza tampoco, eh… El problema es que el todo poderoso en persona parece implicado en la trama, y… Y sin él no hay manera de acceder a los archivos originales de la historia viva. Por lástima yo no os conocía a todas, antes de venir aquí, y ahora necesito cotejar la información, Sabrina; así, sin acceso, no puedo trabajar… (Heroicamente) Hay que inmiscuirnos en el despacho de T.P a cualquier precio, y, una vez allí, recuperar la conciencia de qué identidad corresponde a cada una de las estrellas, ¡revertir el conjuro!, ¡repetir la oración!, ¡restaurar la magia!, ¡y entonces, querida mía…!

 

Sabrina: Jijijijiji, ¡ha dicho querida mía!

 

Sil: ¡Entonces devolver esas almas a las formas residuales cósmicas que nunca debieron abandonar! ¡¡Hay que Salvar el mundo!!

 

Sabrina: (Con cara de espanto) Ahora sí que me queda clarísimo…

 

Sil: ¡¿Estás conmigo!?

 

Sabrina: (Fingiendo mucho entusiasmo) ¡Por supuesto, Sil!

 

Sil: ¡Así se habla! ¡Choca esos cinco, hermana! (Sabrina los choca) Vaya…; esto creo lo he copiado de las Rox Sisters… ¡Mola la expresión!, ¿verdad?

 

Sabrina: ¿Cómo?

 

Sil: ¡Dame un abrazo!

 

Sabrina: ¡Claro, claro!

 

Sabrina se entrega al abrazo con mucho amor pero Sil al cabo de unos segundos se zafa de ella con la mente puesta en otros asuntos…

 

Sil: ¿Te imaginas? Ernestina podría ser en verdad una fumadora empedernida; o una melliza hiperactiva incombustible.., o no, una voluptuosa devoradora de hombres… (Se queda pensando mirando al cielo) (Hace un gesto de que le da un escalofrío de imaginárselo)

 

Sabrina: (Acercándose a él tímidamente pero con ilusión) Me ha gustado mucho el abrazo Sil…

 

Sil: (Dándose la vuelta súbitamente) Ahora te diré lo que no sé…: (con aire sombrío y una música de fondo intrigante) Hay algo que no me termina de cuadrar en todo esto: Tú, Sabrina, tú; qué es lo que pintas en este desaguisado y por qué permaneces a salvo del bucle sumidero. Es más, qué es lo que hace MM aquí después de lo que hizo y por qué parece la mano derecha de TP en persona…

 

Sabrina: ¡No te entiendo nada, Sil! (Se cruza de brazos enfurruñada)

 

Sil: Conozco sólo demasiado bien a ese viejo zorro; se ha encariñado contigo, lo cual no me extraña. Sí…, pero tras de esa faz alocada y traviesa sé que el muy sentimental tiene que tener algo reservado en el plano de la justicia, o alguna moraleja triunfal que soltar…  Qué tirano más simpático, ¿verdad?; debe de estar disfrutando mucho con este jueguecito… Mmmmmmmm…, no, no, no…, tiene que estar escapándoseme algo. Para estar aquí todas tienen que haber acumulado un buen puñado de méritos, te lo aseguro, pero por qué precisamente ellas, y ¿¡por qué aquí!? Debo encontrar el nexo común…

 

Sabrina: (Aburrida de especulaciones) Pues sí, pues sí…

 

Sil: (Coge sentidamente a Sabrina de la mano) Nadie lo recuerda, ni siquiera tú, Sabrina; todas han olvidado dónde están y quiénes son, o mejor, quiénes fueron…: han perdido la cuenta de que, de la primera a la última, fueron grandes estrellas de otro tiempo: que vivieron…, ¡unas más que otras desde luego…!, que su tiempo pasó, y que ahora, en este purgatorio, reproducen cíclicamente aquello que pudieron amar hacer en vida…

 

Sabrina: (Pensando en otra cosa) Pobrecitas…

 

Sil: ¡Ah!, ¡una cosa más! Tenemos que averiguar otra cosa…

 

Sabrina: ¿Qué cosa?

 

Sil: ¿¡Qué va a ser!? ¿Es que no te gustan los cuentos de hadas?

 

Sabrina: Jijijijiji, siiiiii; ¡me gustan mucho!

 

Sil: Ya lo sabía yo…: ¡la palabra mágica!

 

Sabrina: ¡Ah!

 

Sil: Sí, en realidad es una formalidad, ¿sabes?, una especie de protocolo gramatical de cierre. Pero sin palabra mágica no hay reversión mágica, ni salvación, ni contra-hechizo, ni nada de nada…

 

Sabrina: ¡Pues vaya!

 

Sil: Pierde cuidado, las palabras mágicas son muy fáciles de reconocer; son muy sonoras, sentenciosas y musicales: como… ¡Bíbidi bábidi búu!, o ¡Alakazám!, o ¡Páparaba papá!

 

Sabrina: ¿o Scara Mouche?

 

¡Música de cambio y parpadeo de luces!

 

Sil: ¡Esa es buena!, veo que lo has cogido; definitivamente hay que decirle a TP que revise la instalación de luces…

 

Sabrina: Jajajajajajaja (ríe felizmente) ¡Qué gracioso eres, Sil!

 

Sil: Vaya, gracias. Vente conmigo

 

(Los dos salen de escena)

 

MM: (Mirando cómo se van) ¡Caliente, caliente! Ya están en camino de averiguarlo… (Sigue discurriendo)…

 

Leely: (Cubana) ¿Qué es lo que tú dise, MM?

 

MM: Un secreto interesante… (Se da cuenta de lo que acaba de decir y se gira sobresaltada) ¡Tú no te metas! Si pusierais la mitad del corazón que ponéis a los pies de divertiros en bailar un poco, a estas alturas ya serías grandes estrellas

 

Entra TP con Ernestina del brazo

 

TP: ¡Pero ya lo son…! ¿Cómo están mis estrellas?

 

Moira, Leely, Dana, Dess: (Contentas como gallinitas) ¡Señor T.P!

 

Tricia saca una pitillera de la nada y se enciende sensualmente un cigarro

 

Ernestina mira muy sonrientemente desde el brazo de T.P

 

T.P: ¿Se están divirtiendo?

 

Dana: (Muy enérgica y gimnástica, hace un gran salto y un gesto de victoria, pero sin quererlo pisa en el pie a Moira) ¡¡Claro T.P!!

 

Moira: (Muy excarcelaria, coge a Dana de la solapa) ¿¡Por qué no me haces un favor y miras en dónde pisas!?

 

Leely: Tú ere el que se pasa de aquí para allí tol diá dansando; ¿qué ya no tiene tiempo pa tuu alumna?

 

Dess: (Neurótica) Jesús T.P, pero cómo te mueves así de desabrigado… Anda ven; ¡ven que te abroche un poco!

 

Madame Moo: Empiezan a estar un poco descolocadas; parece que el bucle funciona después de todo…

 

T.P: ¿Ah sí? ¿Están revueltas mis gallinitas?

 

(Tricia mira fíjamente a Madame Moo)

 

MM: (Mirando a Leely, que da la sensación de estar un poco desorientada, y cogiéndola del mentón) Parecen unos pobres pajaritos sin rumbo; (sarcásticamente) ¡me muero de pena…! (Dirigiéndose sorpresivamente a Tricia, sin mirarla, y golpeándole el trasero) ¡Y tú no me mires! 

 

Moira: Ay si pillara yo algún día esa vara…

 

MM: (Paseando impunemente) Sigue soñando, mi amor…

 

T.P: (Se separa de Ernestina y desfila a su rededor observándolas) Parecen unos pajaritos lindos…

 

Leely: Ay pues yo lo que tengo es un poquito de confusión, cariño…

 

TP: (Se acerca a Leely y le acaricia la cabeza paternalmente; ésta recobra el ánimo al momento) ¿Sabíais, mis alumnas, que la tierra es un reflejo de lo que hay en el cielo, o, para ser más exactos, que todo lo que ocurre de un lado es válido también para el otro?

 

Dana: No, no

 

Moira: No yo…

 

Dess: Yo no lo…

 

Tricia se enciende un cigarro y permanece enigmática e inmóvil… 

 

MM: ¡Que es una pregunta retórica! (Se lleva las manos a la cabeza)

 

Ernestina: Ay T.P, eres tan enigmático; me encantas…

 

Dana: ¡Jo!, ¡y a mí!

 

Moira: ¡Tú calla!

 

MM: (Reprendiendo a Moira) ¡Shhhhh!

 

T.P: ¿Les gusta el misterio?; (muy siniestro y misterioso) díganme, ¿alguna vez oyeron la intrigante historia de la gran Danny Fox?

 

Todas: No, no…

 

T.P: ¿Quieren oírla?

 

Todas: ¡¡Sí!!

 

T.P: ¡Muy bien! Moo, ¡adelante!

 

Música Picante

 

Aparecen Sil y Sabrina y permanecen a un ladito de escena

 

Sil: ¡Atención, Sabrina, la cosa se pone interesante!

 

Madame Moo cobra protagonismo, y al son de la música comienza a relatar una historia dirigiéndose al tiempo a su entorno escénico, y al auditorio…

 

MM: No os engaño, ricuras, esto que voy a contaros merece la pena escucharse: ¡Dany Fox era pura dinamita! (chasca los dedos rítmicamente y avanza por escena a paso de jazz) ¿Que si pude conocerla…? ¡Desde luego! No hace tanto le recuerdo jalonando sus caderas sinuosas por entre Sunset Boulevard… (MM se contonea por escena como quien pasea bajo el sol en la cima de su esplendor) Una presencia soberbia cuyo ritmo… (hace un par de pasos de claqué) se igualaba solamente con su locura…( otro paso de claqué), porque Dany Fox, que no necesitaba nada para ser feliz… estaba… ¡enamorada! (en ese momento MM toma del brazo a T.P y continúan). Él se llamaba…, se llamaba (se queda pensando)

 

T.P: (Se engalana los puños, y toma un sombrero) Roberto Espada

 

MM: ¡Ah sí, sí, sí…! ¡Gracias…! ¡Roberto Espada! Un rufián de los bajos fondos tremendo, rudo, violento, (T.P baila por escena con la estética de un mafioso) peligroso, y te… ¡…rriblemente irresistible! Un susurrador de cumplidos, pero también… (T.P reclina a Moo en un paso de tango), un conquistador instintivo, animal, furioso…

 

Dana, Tricia, Ernestina, Leely, Dess: ¡Uhhhhhhhh!

 

Leely: ¿Y dónde dise que está ahora el huevón?

 

Ernestina: ¡Es mi tipo de hombre!

 

MM: ¡Perfecto, perfecto!  Porque Roberto amaba muchísimo a la pobre Dany…; estaba loco por sus afiladas piernas (MM muestra sensualmente las piernas), pero también, amaba…, (desinflada) a casi todo lo demás (T.P levanta a Tricia y tras darle algunas carantoñas flirtea con Ernestina, y así con todas las demás, mientras Dana observa sentada)

 

Leely: ¡Ya me extrañaba a mí que esta historia tuviera un final bueno…!

 

MM: Dany Fox era mortal con los pies, una paseadora de unas piernas y un estilo incomparables…, pero…

 

Leely, Tricia, Dess, Dana: ¡¿Pero!?

 

MM: ¡Pero hablaba demasiado! Y Roberto Espada… (T.P se pasea hacia ella), como T.P, (le da un cachete en el culo), y como todos los hombres…, estaba buscando acción. Él no era un hombre de letras ni de florituras (T.P levanta a Dana y baila con ella ferozmente); era incivil, poderoso, primitivo… (se acerca a TP, simula propinarle dos bofetadas y continúan bailando los dos agresiva y sensualmente…)

 

Leely: ¡Ay, pues así debieran ser tooh!

 

Ernestina: ¡Ay no!, ¡con lo bonito que es que te acaricien y que te cojan del brazo!

 

Dana: (Realiza una maniobra gimnástica con un gran estiramiento) ¡Lo importante es que tenga energía; que dé vidilla y aguante el ritmo!

 

Dess: Y ¿cómo termina la historia?

 

MM: (Se acerca andando hacia Tricia, que fuma tranquilamente, aparentemente ajena a todo) Termina con una lección que desde entonces Dany no olvidaría: (le roba el pitillo a Tricia, le da una calada) que siempre importa mucho más lo que no digas…

 

T.P hace un gesto a Moo y ésta obedientemente se coge a su brazo y comienza a marcharse

 

MM: ¡Ale, niñas!, ¡Seguid bailando!

 

Tricia: (Sensualmente expira algo de aire) ¡Muy interesante!

 

Dana: (Muy pensativa) Yo en realidad nunca he querido hablar mucho… Pero si Dany aprendió la lección, no fue sólo la del silencio…

 

Comienza la música de Prehistoric Man

 

Dana: Sino la de andarse con cuidadito, cuando con hombres… primitivos…

 

Se acercan Sil y Sabrina

 

Leely: ¡Hablando de Hombres!

 

Sil: No quería reconocerlo…, pero yo soy muy primitivo… ( Se dirige hacia Tricia, Dess, y Leely y  pone cara de animal)

 

Tricia, Dess, Leely: (sofocadas) ¡oh!

 

Sil: ¡Bestia!

 

Tricia, Dess, Leely: ¡Ohhhh!

 

Sil: ¡Prehistórico!

 

Tricia: ¡Uhhhhhhhh!

 

Dana se ríe como una colegiala histérica

 

Sil traviesea con las alumnas y Sabrina le va siguiendo por el escenario hasta que le intercepta Leely

 

Leely: Ven paquí, Sabrina, mi amol, ¿cómo es que tu estás tan tímida? Ven y cuéntale a tu amiga Leely cómo te gustan lo hombres.

 

Sabrina: No sabría decirte…

 

Leely: O me lo dices o me lo bailas

 

Sabrina: ¡Eso sí puedo!

 

Comienza la coreo de Sabrina, Dana, Dess, Leely, Moira, Tricia, y Ernestina (“Prehistoric Man”), durante la cual Leely les expone a sus compañeras cómo le gustan los hombres, al compás del baile de Sabrina.

 

Ernestina se lanza a los brazos de Sil, y Sabrina, visiblemente celosa, se marcha indignada

 

Sil: ¿Alguien ha visto a Sabrina? Pero si estaba aquí hace un momento

 

Sil busca a Sabrina mientras las chicas hablan entre sí con un gran jolgorio

 

Dess: ¡Creo que está disgustada!

 

Sil: ¡Allí estás!, ¡Sabrina, Sabrina! ¡No te vayas así…! ¡Que no se escape, ayudadme, chicas!

 

Música de Quisiera ser un Ángel

 

Leely: ¡¿Qué es lo que pasa?!

 

Moira: (indignada) ¡Yo qué sé!

 

Dess: ¡Ay es Sabrina que está violentada!

 

Leely: ¡Ay, imposible, mi criatura; ven Sabrina, cariño!

 

Dana: ¡Déjamelo a mí, Sil!

 

Todos salen en su busca corriendo salvo Tricia que se enciende un cigarro tranquilamente

 

Entra en escena de nuevo Sil

 

Sil: ¿¡La has visto, Tricia!?

 

Tricia le mira, suelta una bocanada de humo, y hace un ademán ambiguo

 

De pronto aparecen de cada extremo del escenario, muy sensualmente las Rox Sisters

 

Roxie, Roxanne: (muy sensualmente) ¡Hola, Sil!

 

Sil: ¡Ah, las gemelas Rox!, ¿cómo estáis, chicas?, ¿no habréis visto a Sabrina, verdad?

 

Roxie: (Se acerca cual gata) Mmmmm claro… (Señalando hacia Roxanne) ¡Está ahí!

 

Sil se da la vuelta hacia Roxanne y ésta le da un pico en los labios

 

Roxanne: ¡Hola!

 

Las Rox Sisters le envuelven con brazos y piernas

 

Sil: Roxie, Roxanne, sois un verdadero encanto pero…

 

Roxie y Roxanne: Tú también

 

Sil: No tengo tiempo de jugar

 

Aparece Sabrina

 

Roxanne: Ni nosotras (señala hacia Roxie)

 

Sil se gira hacia ella y recibe otro beso

 

Sabrina: ¡Ahá! (Vuelve a darse la vuelta indignada y se marcha corriendo)

 

Sil: ¡Otra vez no!

 

Del otro lado del escenario aparecen las demás, lideradas por Leely

 

Leely: ¡Espera, corazón!

 

Sil sale persiguiendo a Sabrina

 

Roxie: ¿Algo está mal?

 

Leely: ¡Es Sabrina!

 

Dess: ¡Ha discutido con Sil!

 

Roxanne: ¡Pero si era nuestro!

 

Roxie: Perraca…

 

Salen corriendo por Sil

 

Todos se marchan persiguiéndoles

 

Aparece en escena Sabrina perseguida de Sil y de todas las demás

 

Sil se detiene en mitad del escenario mientras todos salen corriendo por un extremo

 

Sil: ¡Escuchadme chicas! (todas siguen la carrera indiferentes) ¿Será posible?

 

Vuelve a ver a Tricia, que continúa impasible

 

Sil: (Con ironía) ¿Todo normal por aquí?

 

Tricia le hace otro gesto ambiguo

 

La persecución entra de nuevo por el escenario

 

Sil: ¡Esto lo arreglo yo! (Hace un chasquido de dedos y el tiempo se ralentiza) Esto está mejor… (Cuando la carrera pasa a su altura vuelve a chascar los dedos y el tiempo se detiene)

 

Ubica a unas en dirección a las otras y a las otras en dirección a las unas, al tiempo que coge en brazos a Sabrina. Vuelve a chascar los dedos y todas se chocan entre sí en un estrepitoso tumulto

 

Sabrina: (Mirando atónita a Sil) ¿Scara Mouche?

 

¡Vuelve otro cambio!

 

Sil: ¿Qué, cómo? (Las chicas se reincorporan con barullo) Tienes el mundo a tus pies, corazón…

 

Sabrina: (Mira a su rededor) Jjijijiji… ¿Qué es lo que pasa?, ¿estoy soñando?

 

Sil: No, por lo que sabe tu ángel guardián…

 

Sabrina: ¿Mi ángel?

 

Sil: (La deja en el suelo) Por fin te vas enterando… (Sabrina se queda mirando al tendido embobada) Muy bien, pequeña, el tiempo juega en nuestra contra, no te me escapes; te veo en un minuto en el despacho de T.P, ¿de acuerdo? (Sabrina continúa embobada) ¿Sabrina? (le mira sonriendo) ¡lo tomaré por un sí! (le da un beso en la cabeza) ¡hasta ahora entonces!; ¿de acuerdo?; Sabrina, ¿de acuerdo?

 

Sabrina: Sí, claro…

 

Sil hace un amago de irse y se gira otra vez en el último momento

 

Sil: Sabrina…

 

Sabrina: ¿Sí?

 

Sil: ¿Por qué me has llamado así?

 

Sabrina: No lo sé; me ha salido de aquí (señala su corazón) ¿Qué es lo que pasa, Sil?

 

Sil: No lo sé… (Empieza a irse)

 

Sabrina: ¿Dónde vas?

 

Sil: ¡A averiguarlo!

 

Las chicas se van incorporando y comprueban estupefactas que Sabrina está radiante y embobada…

 

Roxie: (Con acento cubano) ¿Y qué eh lo que le pasa a ésta?

 

Dess: (Enojada) ¿Pero no estaba enfadada?

 

Moira: (Muy jovial) ¡Cualquiera se entera!

 

Leely: (Cándida y risueña) ¡Ay ni que hubiera visto un…!

 

Sabrina: “Quisiera ser un ángel…”

 

Tiene lugar la coreografía de “Quisiera ser un Ángel” de Rocío Durcal

 

(Cierre de telón)

 

Adrián

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